Fuente: Revolución TRESPUNTOCERO

__

Emma Martínez
11 de diciembre de 2015

(11 de diciembre, 2015.Revolución TRESPUNTOCERO).- “En las cárceles si no pagas no aguantas, te matan a golpes, es toda  una red de complicidad entre reos y custodios. Además las autoridades de las cárceles son parte fundamental para que todo se desarrolle en total libertad y bajo el agua. Por todo tienes que dar cuota, al final te vuelves una gran carga para tu familia, cuando te abandonan es lo peor, porque seas o no culpable llegando a la prisión te conviertes en menos que un insecto”, asevera a Revolución TRESPUNTOCERO Geovanni V., quien estuvo tres años en prisión por robo a mano armada.

“Que me hayan inculpado porque la joven a quien le robaron dijo que yo era quien le quitó la bolsa fue nada más el principio. Lo que caracteriza a la cárcel es la violencia y la impunidad, entrar es muy fácil porque en minutos te fabrican pruebas, nunca investigan y les vale si están dañando a una persona y a su familia, porque las autoridades no tienen conciencia.

La gran mayoría de los presos, al menos en la cárcel donde estuve, se encontraban ahí porque la autoridad, los policías, decidieron que era necesario inculpar a alguien de algún delito porque el día ‘había estado flojo’, lo que sucede después son muchos tratos inhumanos y crueles que van desde los golpes, hasta la extracción de órganos”.

Sobre el tema, la abogada Sofía de Robina, integrante del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO que, “en general el sistema penal tiene todos los casos graves de deficiencias, desde la manera en que operan desde el primer momento que es la detención y durante todo el proceso, hasta dictar sentencia.

Aunque a una persona solamente se le puede detener con una orden de aprehensión o en flagrancia, pero la realidad es que se realiza por ‘supuesta’ flagrancia. Los policías detienen a alguien y afirman que lo hicieron por haberlo visto cometer algún delito (aunque no sea así). Uno de los principales problemas es que la única prueba que existe es la declaración del policía,  porque después que afirma que vio a esa persona cometer un delito, a partir de ahí se da inicio al proceso sin otra prueba más que esa”.

Además de esto, de Robina explica que también la tortura es un elemento más de preocupación, la cual se practica desde hace mucho, ya sea para que se confiese o como método de castigo, “desde ese momento empiezan las irregularidades y evidentemente un proceso que inicia con una falla  así,  es un proceso infectado, las pruebas serán valoradas incorrectamente así como la presunción de inocencia, ya que  el testimonio de la persona no es tomado en cuenta de la misma forma que el de policía,  estas fallas del sistema provoca que se actúe de forma impune, por ello con frecuencia se detiene a personas sin que realmente exista motivo alguno para eso”.

Geovanni asegura que “además de la tortura física y psicológica, se padece insalubridad; el mismo material para hacer la comida no se puede guardar, encima de él pasan las cucarachas y otros insectos y te tienes que aguantar porque no eres nada, no vales y es parte de tu pago, las humillaciones son a diario y ahí hasta el papel de baño es un privilegio de algunos nada más.

Duermes en el suelo cuando eres nuevo y ahí te quedas si no pagas, caminan encima tuyo las cucarachas y las ratas, reza porque no te muerdan, porque la asignación de dormitorios y camas son las que mayor costo tienen. Por la mañana te ponen hacer ejercicios que te dejan casi sin poder caminar, pero si pagas te los reducen o suspenden, todo es dinero y poder, ahí también es así, por eso que te seleccionen para que inculparte de algo que no cometiste es peor a que te maten en el instante”.

De Robina explica que en un “escenario ideal”, una acusación se caería en el momento de denunciar que se ha sido víctima de detención arbitraria, sin embargo esto es sumamente difícil, porque existen muchas trabas y la defensa es muy complicada, es un patrón que  se da con los policías y  continúa con los Ministerios Públicos, además los jueces validan todo este procedimiento,  si otro fuera el sistema, un juez no podría al recibir a una persona que en ese momento dice que fue detenida de manera arbitraria,  ya que se debe entrar a analizar la situación,  y no escuchar solamente la versión del policía,  porque el principio de presunción de inocencia exige que no eres culpable hasta que haya una sentencia y por lo tanto tu dicho debiera tener validez,  el juez debería de tener mucho más control sobre las detenciones.

“Es decir obtener más elementos para ver si la atención efectivamente fue en flagrancia en caso que no haya orden de aprehensión.  Lo cual es complicado porque no todas las personas pueden acceder a una defensa adecuada,  que también es otro factor, ya que existen muchos problemas con los defensores de oficio,  quienes no hacen un trabajo adecuado,  y en muchos momentos procesales donde se puede hacer valer las violaciones se  caen,  por ejemplo en caso de tortura,  cuando las personas son víctimas de éste delito entre la detención y la puesta disposición del juez.

La persona debería explicar que padeció tortura y el juez demandar investigar de oficio si es verdad lo que declara, si verdaderamente existieron estos actos y ejercer el protocolo de Estambul, en caso que se demuestre que ha dicho la verdad se tienen que eliminar todas las pruebas que pudieran estar relacionadas con ese acto. Es decir, si tú confesaste bajo la tortura se deberían excluir tu testimonio, el juez tiene la obligación de cuestionar a los policías. Sin embargo esto no sucede, es como una cadena donde se van  solapando muchas de estas violaciones”, asegura la abogada.

“Ya adentro, cuando el abogado de oficio se burló de ti y solamente fingió ayudarte, porque ese es su papel, fingir para cumplir con el mero trámite, ves todo tipo de atrocidades; desde tortura, extorsiones, hasta tráfico de órganos.

Este último no siempre sucede, solamente cuando hay ‘franceses’, no es que sean de Francia, sino que así les llaman a quienes no tienen familia, llevan años ahí y jamás nadie se interesó en ellos. Cuando logran ser llevados a la enfermería y atendidos por una u otra enfermedad, los duermen (anestesian) y extraen sus órganos, después tienen cicatrices que no se vigilan y que sanan ‘así con el tiempo’, son grandes y no tienen nada que ver con el dolor que presentaban antes, ellos dicen que les extraen los órganos”, comenta Geovanni.

Quien asegura que pese a las quejas ninguna autoridad les hace caso porque se encuentran en colusión con los reos, y las quejas a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), las tienen condicionadas y no pueden ser más de tres, y son revisadas por las autoridades, “aunque también CNDH nos hace invisibles, no les importa y llegan molestos y sobre todo con mucha incredulidad”.

De Robina asegura que el sistema penitenciario “está muy mal en prácticamente todos los casos.  Es  alarmante ver como es una práctica estructural las violaciones en todo el proceso. Existe un terreno muy fértil donde justamente es posible hacer todo este tipo de violaciones, incluso el derecho se usa de manera facciosa para perseguir, para amedrentar, para encarcelar, porque ya existe una base podrida donde es posible hacer esas cosas, existen muchos casos donde se está preso no importa las pruebas a su favor. Además los jueces están completamente viciados y existe una visión muy cerrada, así es como se le da un completo valor a las especificaciones de los policías,  entonces se asegura que ‘si lo detuvo, sus razones tendrá y si lo hizo medio mal no importa porque había un justificante’. Así comprobamos que el sistema está terriblemente mal y la mayoría tienen los mismos patrones”.