1: La reforma penal está a contrarreloj

A menos de un año de que concluya el plazo constitucional para la implementación de la reforma a justicia penal en todo el país, existen aún grandes retos para lograr una verdadera cobertura nacional.

2: ¿QUÉ ES el nuevo sistema de justicia penal acusatorio?

La información disponible sobre reforma penal y el nuevo sistema es un tema completamente ajeno a la ciudadanía, por su alto grado de tecnicidad.

Los datos que se presentan no están formulados para la comprensión del ciudadano promedio y muy pocas organizaciones se han dado a la tarea de traducir esta información a un lenguaje accesible e interesante para la población mexicana.

DATO: en el Estudio de Percepción del Sistema de Justicia Penal en México (2012) realizado por la SETEC, señala que el 89% de la población mexicana desconoce que se aprobó una reforma constitucional en el 2008 que instauró en México un nuevo sistema de justicia penal.

3: Una ciudadanía alejada del sistema = víctimas y acusados vulnerables

Actualmente, se percibe una desconexión muy profunda entre la ciudadanía y las instituciones que integran el sistema de justicia.

Además, la población no conoce la reforma, el alto grado de tecnicidad en la información disponible evita que se genere interés e involucramiento ciudadano.

La consecuencia: víctimas y acusados continúan en estado de vulnerabilidad ante un sistema de justicia, que sin vigilancia, puede llegar a presentar solo cambios “cosméticos”.

4: Observar la justicia puede hacer la diferencia

La participación ciudadana es determinante en las diferentes etapas del proceso de implementación, tanto en las entidades en las que el nuevo sistema se encuentra en operación, como en las que la implementación de la reforma es incipiente. ¿Por qué es importante esto?

Resulta esencial que la sociedad tenga a la mano información básica sobre el nuevo sistema, sus beneficios y las acciones para la implementación que se realizan en las instituciones del sistema de la entidad.

Sin esta información, los controles ciudadanos en la implementación y funcionamiento del nuevo sistema pueden ser débiles, dejando la puerta abierta para la permanencia de malas prácticas, como la corrupción, abuso de poder e ineficiencia de las autoridades.

Sin embargo, al generarse interés social en el tema con información atractiva y estratégica, se detonarán mecanismos de vigilancia para que el proceso se lleve a cabo de forma adecuada.